FIGHT TO THE END
Ahora me he decidido por Vhäldemar, y su primer álbum, Fight To The End. Esta banda se dio a conocer con este corto pero intenso disco, en el que rescatan elementos usados hace bastantes años y los mezclan con muchas ganas de dar guerra y una gran capacidad interpretativa, centrada en la guitarra de Pedro.
El disco es un ejemplo de cómo el Power Metal vuelve sobre sí mismo sin perder nada de calidad. Nos encontramos ante un sonido que recuerda vagamente al estilo de los primerísimos Helloween en su tremendo Walls Of Jericho, sólo que con un estilo menos melódico y más combativo. Mucho Speed, letras agresivas y unas guitarras más que interesantes. Lo malo es que este disco es de un grupo español, y eso lo limita en lo que se refiere a fama y gente que esté dispuesta a valorarlo. Por desgracia el panorama musical en España es un desastre.
Veamos la ficha técnica:
Pedro J. Monge (Guitarra, Teclado, Voz-b)
Carlos Escudero (Guitarra, Voz)
Oscar Cuadrado (Bajo, Voz-b)
Eduardo Martínez (Batería)
Discográfica: Arise
Año de publicación: 2002
La producción corrió a cargo de los miembros del grupo, y el disco se grabó en los New Sin Studios, que supongo suenan a más de uno.
Y sigamos con los temas...
1.- Black Beast es un tema muy simple, que después de una introducción sin música con sonido ambiental de fondo, sale con el típico estilo Speed que se va a ver a lo largo de todo el disco. Carlos va bien con la voz, no fuerza mucho, y no es que su voz sea la mejor, pero su pronunciación es aceptable (no tiene mucho acento, algo importante para un vocalista), y entra muy bien a las notas rasgadas. El solo es aceptable. Este tema ya nos va dando una idea de cómo se va a desarrollar el disco. De hecho es una vuelta a las épocas del Power más fiero, mezclado con el Speed.
2.- Energy es un salto cualitativo hacia adelante. Compositivamente dentro del Power Metal, instrumentalmente con el Speed, y con una letra y melodía muy pegadizas, es parte de la promesa segura que es este disco. Aquí Carlos no canta tan bien, se le escapan los agudos más largos. El problema más gordo que nos vamos a encontrar aquí son los gustos. Un tema sin complejos que busca entretener al oyente sin demostrar nada especial. Vaya si lo cosigue.
3.- Feelings es un tema importante, que si lo hubiera sacado cualquier otro grupo más conocido sería ya todo un éxito, por su calidad y su pegada entre el público. Bien compuesto, con una línea melódica más que pegadiza, se vuelve una auténtica fiera en el puente. Dos versos descendentes, uno ascendente y uno con terminación de cadencia perfecta, y salto a un estribllo muy pegadizo, con voz fuerte. ¿Qué más se puede pedir? Pues un solo más currado. El mejor momento del solo es cuando termina, cuando se unen las dos guitarras y el bajo. De nuevo dos versos (ahora instrumentales) descendentes y uno ascendente. Estos chicos saben lo que hacen. La batería se mantiene sólida todo el tema, igual que el bajo, al que (oh, milagro) se le oye claramente aunque el disco se haya grabado con un presupuesto reducido y no precisamente en los Finnvox.
4.- Lost World empieza con un tema muy tranquilo en guitarra acústica, pero esto sólo es una fachada. De nuevo vuelta al estilo guerrero tradicional. La línea melódica no está tan trabajada. El estribillo entra casi entero sin música, y aunque encaja bien, no es muy recomendable sacar la música fuera muchas veces, sobre todo si la base rítmica es tan rápida como en estos casos y la pegada entre el público se basa en una melodía pegadiza y fuerte.. El solo es aceptable. Ejecución correcta. Tema correcto en general.
5.- Old King´s Visions (Part I) es un tema algo más flojo. Es tremendamente repetitivo. Es largo, pero todo se repite un montón de veces. Poquísima variedad, sin alardes en la composición. Mejor dicho, la composición ahora deja bastante que desear. El estribillo acaba haciéndose aburrido. El solo no salva la situación. Tema más bien flojo, pero al menos lo solucionarían en el siguiente disco, con Old King´s Visions (Part II).
6.- Number es un interludio extraño. Un diálogo más que raro. Yo al menos no le encuentro sentido. Musicalmente irrelevante. Un acompañamiento simple en órgano, sin nada que destacar. Además, en un disco tan corto no pega mucho un intermedio.
7.- 7 (así se llama el tema) nos devuelve a la realidad de Vhäldemar. Tema rapidísimo y guerrero, vocalmente no muy exigente en técnica, pero agotador. El tema entra sin música en la voz. Cuando la coge en el puente va en una melodía que ronda una conclusión a lo bestia, pero que deja el tema inacabado. El solo tiene una buena ejecución, aunque no sea muy imaginativo. Compositivamente extraño, con acordes prohibidísimos según las leyes de la música, pero con un resultado pasable, y más si te gusta el Speed Metal. Aquí ya si que tenemos un trallazo con todas las letras, una bomba en directo, que de nuevo si la hubieran grabado gente como Primal Fear o Gamma Ray (cada uno adaptándolo a su estilo) se habría convertido en pelotazo internacional.
8.- The Helmet Of War es el tema definitivo de disco. Escaso en duración, estos minutos instrumentales son una maravilla. Compositivamente muy buenos, y bien ejecutados, nos sacan una pista muy, pero que muy buena. De nuevo estamos ante el caso de Feelings. Si esto lo hubiera sacado (por ejemplo) el bueno de Yngwie Malmsteen, la gente ya estaría diciendo lo bien que toca, pero como esto lo saca en su primer disco un grupito español, pues es más difícil que reciba todo el reconocimiento que se merece. Por mi parte decir que este tema es de lo mejor que tenemos en Metal español (aunque no debería haber fronteras en la música). Y otra cosa más, el estilo de Pedro a la guitarra en algunos momentos de su siguiente disco (I Made My Own Hell) podría definirse como “Malmsteen acelerado”.
9.- Fight To The End es un tema previsible, en el que se puede adivinar lo que va a sonar antes de oírlo. Parece reunir piezas de otros temas del disco, y las reorganiza en este tema. Buen puente, que finaliza de una forma más que típica, pero muy efectiva. El estribillo no me gusta. Flojo en composición, aunque pegadizo. Instrumentalmente aceptable. La letra es bastante chorra. Muchas veces está fuera de lugar. Da nombre al disco, y se queda algo suelto en calidad. Se echa en falta algún detalle de variedad.
10.- Traitor es un tema corto, del estilo de 7, aunque más lento, e inferior en calidad. Lo más destacable es la paliza que se da Eduardo con la batería. Mantiene un ritmo constante y rápido. No es difícil técnicamente, pero al menos queda bien. La letra es cortísima. No hay mucha variedad en este tema, pero para cualquier aficionado al Power es interesante.
11.- Vhäldemar es un tema algo más complejo. Más currado en composición, aunque en una línea relativamente simple, tiene más melodía, y la letra, aunque ambigua es buena. El inicio de tema es muy simple, y además sirve de introducción al estribillo. Buena jugada. Instrumental aceptable, en el momento precedente al solo varía el estilo y nos saca unos momentos de melodía lenta, que precede a un recitativo extraño, decente. Lo mejor de todo es el final del tema. Termina bien, en castañazo final, y deja unos momentos de silencio. ¿Se ha terminado? No. Aún quedan dos pequeñas estrofas compuestas en un estilo totalmente clásico, en un tono absolutamente pesimista. Pero con unas características muy interesantes. El final de ambas no es tan previsible como cabría esperar. Final vocal simple para un disco con una enorme presencia instrumental, y final lento para un disco rapidísimo. En la variedad está el gusto.
Y si mezclamos todo lo aquí comentado, tenemos que este en disco hay verdadera calidad, y Vhäldemar, si siguen por este camino, van a dar que hablar, porque en directo son muy, pero que muy buenos. Lo malo del asunto es que su 2º disco no es tan bueno como éste, y prácticamente han desaparecido del panorama musical, y hoy por hoy no se acuerda de ellos casi nadie. Pero qué se le va a hacer, no todo el mundo tiene una millonada invertida en publicidad y promoción para venderte un petardo de disco (levanten la mano, Sres. Amset).
K Pu
El disco es un ejemplo de cómo el Power Metal vuelve sobre sí mismo sin perder nada de calidad. Nos encontramos ante un sonido que recuerda vagamente al estilo de los primerísimos Helloween en su tremendo Walls Of Jericho, sólo que con un estilo menos melódico y más combativo. Mucho Speed, letras agresivas y unas guitarras más que interesantes. Lo malo es que este disco es de un grupo español, y eso lo limita en lo que se refiere a fama y gente que esté dispuesta a valorarlo. Por desgracia el panorama musical en España es un desastre.
Veamos la ficha técnica:
Pedro J. Monge (Guitarra, Teclado, Voz-b)
Carlos Escudero (Guitarra, Voz)
Oscar Cuadrado (Bajo, Voz-b)
Eduardo Martínez (Batería)
Discográfica: Arise
Año de publicación: 2002
La producción corrió a cargo de los miembros del grupo, y el disco se grabó en los New Sin Studios, que supongo suenan a más de uno.
Y sigamos con los temas...
1.- Black Beast es un tema muy simple, que después de una introducción sin música con sonido ambiental de fondo, sale con el típico estilo Speed que se va a ver a lo largo de todo el disco. Carlos va bien con la voz, no fuerza mucho, y no es que su voz sea la mejor, pero su pronunciación es aceptable (no tiene mucho acento, algo importante para un vocalista), y entra muy bien a las notas rasgadas. El solo es aceptable. Este tema ya nos va dando una idea de cómo se va a desarrollar el disco. De hecho es una vuelta a las épocas del Power más fiero, mezclado con el Speed.
2.- Energy es un salto cualitativo hacia adelante. Compositivamente dentro del Power Metal, instrumentalmente con el Speed, y con una letra y melodía muy pegadizas, es parte de la promesa segura que es este disco. Aquí Carlos no canta tan bien, se le escapan los agudos más largos. El problema más gordo que nos vamos a encontrar aquí son los gustos. Un tema sin complejos que busca entretener al oyente sin demostrar nada especial. Vaya si lo cosigue.
3.- Feelings es un tema importante, que si lo hubiera sacado cualquier otro grupo más conocido sería ya todo un éxito, por su calidad y su pegada entre el público. Bien compuesto, con una línea melódica más que pegadiza, se vuelve una auténtica fiera en el puente. Dos versos descendentes, uno ascendente y uno con terminación de cadencia perfecta, y salto a un estribllo muy pegadizo, con voz fuerte. ¿Qué más se puede pedir? Pues un solo más currado. El mejor momento del solo es cuando termina, cuando se unen las dos guitarras y el bajo. De nuevo dos versos (ahora instrumentales) descendentes y uno ascendente. Estos chicos saben lo que hacen. La batería se mantiene sólida todo el tema, igual que el bajo, al que (oh, milagro) se le oye claramente aunque el disco se haya grabado con un presupuesto reducido y no precisamente en los Finnvox.
4.- Lost World empieza con un tema muy tranquilo en guitarra acústica, pero esto sólo es una fachada. De nuevo vuelta al estilo guerrero tradicional. La línea melódica no está tan trabajada. El estribillo entra casi entero sin música, y aunque encaja bien, no es muy recomendable sacar la música fuera muchas veces, sobre todo si la base rítmica es tan rápida como en estos casos y la pegada entre el público se basa en una melodía pegadiza y fuerte.. El solo es aceptable. Ejecución correcta. Tema correcto en general.
5.- Old King´s Visions (Part I) es un tema algo más flojo. Es tremendamente repetitivo. Es largo, pero todo se repite un montón de veces. Poquísima variedad, sin alardes en la composición. Mejor dicho, la composición ahora deja bastante que desear. El estribillo acaba haciéndose aburrido. El solo no salva la situación. Tema más bien flojo, pero al menos lo solucionarían en el siguiente disco, con Old King´s Visions (Part II).
6.- Number es un interludio extraño. Un diálogo más que raro. Yo al menos no le encuentro sentido. Musicalmente irrelevante. Un acompañamiento simple en órgano, sin nada que destacar. Además, en un disco tan corto no pega mucho un intermedio.
7.- 7 (así se llama el tema) nos devuelve a la realidad de Vhäldemar. Tema rapidísimo y guerrero, vocalmente no muy exigente en técnica, pero agotador. El tema entra sin música en la voz. Cuando la coge en el puente va en una melodía que ronda una conclusión a lo bestia, pero que deja el tema inacabado. El solo tiene una buena ejecución, aunque no sea muy imaginativo. Compositivamente extraño, con acordes prohibidísimos según las leyes de la música, pero con un resultado pasable, y más si te gusta el Speed Metal. Aquí ya si que tenemos un trallazo con todas las letras, una bomba en directo, que de nuevo si la hubieran grabado gente como Primal Fear o Gamma Ray (cada uno adaptándolo a su estilo) se habría convertido en pelotazo internacional.
8.- The Helmet Of War es el tema definitivo de disco. Escaso en duración, estos minutos instrumentales son una maravilla. Compositivamente muy buenos, y bien ejecutados, nos sacan una pista muy, pero que muy buena. De nuevo estamos ante el caso de Feelings. Si esto lo hubiera sacado (por ejemplo) el bueno de Yngwie Malmsteen, la gente ya estaría diciendo lo bien que toca, pero como esto lo saca en su primer disco un grupito español, pues es más difícil que reciba todo el reconocimiento que se merece. Por mi parte decir que este tema es de lo mejor que tenemos en Metal español (aunque no debería haber fronteras en la música). Y otra cosa más, el estilo de Pedro a la guitarra en algunos momentos de su siguiente disco (I Made My Own Hell) podría definirse como “Malmsteen acelerado”.
9.- Fight To The End es un tema previsible, en el que se puede adivinar lo que va a sonar antes de oírlo. Parece reunir piezas de otros temas del disco, y las reorganiza en este tema. Buen puente, que finaliza de una forma más que típica, pero muy efectiva. El estribillo no me gusta. Flojo en composición, aunque pegadizo. Instrumentalmente aceptable. La letra es bastante chorra. Muchas veces está fuera de lugar. Da nombre al disco, y se queda algo suelto en calidad. Se echa en falta algún detalle de variedad.
10.- Traitor es un tema corto, del estilo de 7, aunque más lento, e inferior en calidad. Lo más destacable es la paliza que se da Eduardo con la batería. Mantiene un ritmo constante y rápido. No es difícil técnicamente, pero al menos queda bien. La letra es cortísima. No hay mucha variedad en este tema, pero para cualquier aficionado al Power es interesante.
11.- Vhäldemar es un tema algo más complejo. Más currado en composición, aunque en una línea relativamente simple, tiene más melodía, y la letra, aunque ambigua es buena. El inicio de tema es muy simple, y además sirve de introducción al estribillo. Buena jugada. Instrumental aceptable, en el momento precedente al solo varía el estilo y nos saca unos momentos de melodía lenta, que precede a un recitativo extraño, decente. Lo mejor de todo es el final del tema. Termina bien, en castañazo final, y deja unos momentos de silencio. ¿Se ha terminado? No. Aún quedan dos pequeñas estrofas compuestas en un estilo totalmente clásico, en un tono absolutamente pesimista. Pero con unas características muy interesantes. El final de ambas no es tan previsible como cabría esperar. Final vocal simple para un disco con una enorme presencia instrumental, y final lento para un disco rapidísimo. En la variedad está el gusto.
Y si mezclamos todo lo aquí comentado, tenemos que este en disco hay verdadera calidad, y Vhäldemar, si siguen por este camino, van a dar que hablar, porque en directo son muy, pero que muy buenos. Lo malo del asunto es que su 2º disco no es tan bueno como éste, y prácticamente han desaparecido del panorama musical, y hoy por hoy no se acuerda de ellos casi nadie. Pero qué se le va a hacer, no todo el mundo tiene una millonada invertida en publicidad y promoción para venderte un petardo de disco (levanten la mano, Sres. Amset).
K Pu
